sábado, 6 de octubre de 2012

Lo que te extraño. Más allá de todo lo que pasó y no pasó, el verte día a día podía sacarme una sonrisa, o un ceño fruncido, pero algo. Ahora es la nada. Y es muy aburrida. Extraño cagarme de risa con vos, con todos, siempre poniendo energía y felicidad a todo. Eso. Más que nada las risas. Aun más que todos los roces, los besos, prefiero las risas. Aunque últimamente te salga ese chancho asqueroso de adentro. Ya nos volveremos a hablar, o a ver, y vas a ser el mismo ortiva de siempre conmigo. No con los demás, pero conmigo. Y todo va a sentirse normal. Y me vas a recordar que sos una personita especial, a veces algo mierda, pero especial al fin. Y te voy a querer, no como antes, pero siempre.

miércoles, 18 de julio de 2012

Emilio Patterson

Nunca te conocí realmente. Sólo eras una cara que podía identificar, nada más. Tal vez también te relacionaba con otras personas; amigos, un par de familiares. Y gracias. No puedo decir nada acerca de vos. Sólo que sos de Racing, eso lo puede saber cualquiera. 

Apenas me enteré viajé a un recuerdo. Uno que tenía muy escondido y guardado, pero que estaba. Yo había salido a andar en bicicleta con mi papá por el barrio, dando vueltas sin ir a ningún lugar en particular. En una de esas calles, te vi. Estabas con un amigo pero a él no lo reconocí. Por supuesto que a vos sí te identifiqué. 
Estaba decidiendo si saludarte o no; quizás ni te acordabas quién era yo, no nos veíamos hace muchos años y tampoco creo que nos hayamos cruzado más de un par de veces. Te había visto en varias fotos, eso sí, por eso te podía reconocer. Te miré unos segundos, dudosa, indecisa. Me parece que te diste cuenta. Después de un corto análisis, decidí saludarte.
No fue nada, un movimiento de mano acompañado de una sonrisa y listo, a los cinco segundos ya estaba en la mitad de la otra cuadra. Ni siquiera te debió haber importado; una chica que no conocías, saludándote... tal vez se equivocó, ¿no?
Esa fue la última vez que te vi en persona. 
Habrá sido hace unos tres o cuatro años, si no me equivoco. Tenías el pelo largo; el flequillo te tapaba toda la frente y en la nuca colgaban los mechones. La cara no te cambió para nada. Estabas exactamente igual, puedo asegurarlo.


Todo eso fluyó por mi mente cuando leí la noticia. Fue una sensación extraña. No era ningún sentimiento positivo, pero tampoco podía ser tristeza, o dolor. Después de todo no te conocía. Perpleja, releí las líneas tipeadas por tu hermana, que daban el anuncio. Mi cara inexpresiva, frente a la pantalla, no sabía cómo responder.
Sorpresa. Eso es lo que me causó. Estaba enterada de tu situación, pero nunca imaginé algo así. Sé que en muchos casos pasa lo mismo, pero simplemente no lo había pensado para vos. Sería un pensamiento desagradable y significaría bajar los brazos de antemano. No. La esperanza es lo último que se pierde, si es que se llega a perder. Todos los que te rodeaban, la tuvieron hasta el último momento. Y la siguen teniendo. Esperanza de que estés en un lugar mejor. Esperanza de que todos recuerden lo mejor de vos, de lo que fuiste en vida. Esperanza de volver a verte, quién sabe dónde. 


Leí un par de las dedicatorias que te escribieron. Tenías muchos amigos, y eras un chico muy querido, al parecer. Dejando de lado el hecho de que ya no estás, fue emotivo ver cómo se nota tu ausencia. Despertaste varias viejas amistades de un profundo sueño, otras de uno no tan profundo, también las nuevas, incluso hasta muchos desconocidos, como yo. 
Muchos pensarían que estoy siendo falsa, que sólo me meto porque te pasó esto. Bueno, lo último es verdad, lo vengo admitiendo desde el principio. Es un hecho que llama la atención, no se puede negar. En cuanto a lo primero, no me importa lo que piensen. Entonces, ¿por qué lo hago más íntimo? Sencillo. ¿Por qué no? Si es lo que me place.


Hace un rato se fue mi hermana a tu velorio. La llevó mi mamá, y cuando la dejó y volvió a casa, lo primero que dijo fue la cantidad de gente que había. No entraban en la cochería, había personas amontonadas en la vereda, en la calle. Repito, se ve que eras un chico muy querido.
Quizás te pudo haber vencido el cáncer, pero no hay que pensar en eso como lo peor de todo. Que conste que no le salió barato. Peor hubiera sido no pelearla, dejarlo llevarte sin esfuerzo alguno. Y eso no pasó, yo lo sé. Peor hubiera sido estar solo. Es sabido que era totalmente lo opuesto. No todos tienen esa suerte.


Donde sea que estés, si es que llegaste a algún lugar, o todavía estás en camino, te mando un saludo. Uno de esos con un movimiento de mano acompañado de una sonrisa, y listo.


                                                                                                                 Una desconocida

domingo, 27 de mayo de 2012

Y pensar que hace una semana volaba de felicidad :)

domingo, 20 de mayo de 2012

I am fucking feliiiiiiiz! Todavía no caigo jajaja Igualmente me da bronca haber callado varias cosas; nunca encontraba el momento adecuado para decirlas. 


 Y bueno, nada. Amo la vidaaaa churururu =) Y a los gatos, a Oasis, recortar revistas, usar medias locas, sus ojos, estar todo el día en pijamas, tocar el piano, hamacarme, los programas de cocina, sus labios, los libros, reír sin razón aparente, Harry Potter, las noches estrelladas, viciarme con la Play, sus abrazos y caricias, que llueva y salir a la terraza únicamente para empaparme y posiblemente contraer la gripe de búfalo, el invierno y las cuatro capas de ropa que requiere, el helado de frambuesa, sus besos, descubrir bandas/cantantes/pianistas nuevos, el té antes de dormir, mi almohadoncito abrazable, COMER, las siestas de 3 horas o más, su perfume (sdhfjkasfnjad), mis Vans, aprender figuras de origami, y lo más importante: Me amo (? 


Fuck you all, nadie me la baja hoy. 

jueves, 10 de mayo de 2012

Raramente lloro. Cuando lo hago, sólo surge. No está planeado, claro, ni existe un motivo específico que me provoque llorar. Aún así, la posibilidad que suceda en estos días, el día que nos juntemos, es bastante grande. Yo diría casi innegable, pero uno no sabe cómo van a resultar las cosas en el futuro, por lo que prefiero no tomar el riesgo y luego arrepentirme.


A lo que sí me voy a arriesgar es otra cosa. Pienso en eso día y noche, y tengo miedo que de tanto pensarlo todo resulte completamente diferente. Es lo más probable. Igualmente no puedo evitarlo. Necesito pensar opciones, reacciones, situaciones en las que actuar y a la vez tratar de decir todo lo que tenga para decir. No guardarme nada. Porque si se me olvida algo, después ya no habrá otra oportunidad. 


Ya se acaban los días. Cada vez estoy más cerca de enfrentarlo. Podría perderlo todo en unos minutos, en unas palabras. ¿Pero qué digo? Eso es una mentira. Yo ya lo perdí todo, ¿o no? Al menos esto significa que tampoco hay algo que perder...


Sin dudas esta decisión va a impactar en lo que venga. Ya sea para bien o mal, va a ser un gran cambio. Basta. Tanto análisis me va a confundir más. Yo ya pensé lo que voy a hacer. Ojalá no tenga que optar aquel camino, sino aquel otro. Pero yo no seré quien lo decida, desafortunadamente. Está completamente en sus manos.


Imaginarme una vida ajena a él... No, no quiero.


sábado, 5 de mayo de 2012

When I first met you, I saw a warning sign right in front of you, but I decided to take the risk. When I looked in your green eyes, I felt like flying up with the birds as well as when I touched your yellow hair.
Sometimes we argue like animals, and I cry like if every teardrop was a waterfall, but I know you will always be my parachute when I fall. We could just lie together on a violet hill, have a talk or take hands on a strawberry swing and get rid of every kind of trouble.
I'd face Death and all his friends to see you smile, to see you are happy, because you make me feel like a princess of China and I should make you feel like a prince as well.
Clocks keep working, time keeps running, and I'm here in my place just thinking of you for hours...
No, I won't try to fix you. I just want you to be happy.


- The Scientist


Encontré un papel con esto escrito mientras ordenaba mi habitación. 
Tiempos cursis. Y buenos. Y felices. 



lunes, 2 de abril de 2012

          Toqué el timbre. Hacía un poco de frío, y nosotras esperábamos a que nos abran la puerta mientras yo me abrazaba a mí misma para darme calor. Recuerdo perfectamente cómo vestía; mi jean negro gastado de tantos lavados, una musculosa de fondo azul con flores rojas, una campera negra de mi hermana y mi par de Converse azules. También me puse aros colgantes, solo para la ocasión. Después de unos minutos de espera, vino su mamá y nos abrió la puerta. "Pasen, están en el fondo" dijo, y seguimos sus indicaciones.
          Lo primero que vi fue un grupo de personas sentadas de espaldas a mí, alrededor de una mesa con varios aperitivos. Ambas avanzamos, sin estar seguras de qué decir, hacia cada uno de los presentes a saludarlos uno por uno. Cuando llegó su turno, lo saludé fríamente y le murmuré "Feliz cumpleaños" con una pequeña sonrisa. Nos ofreció un par de sillas y ahí nos sentamos. 
          Observábamos a la gente que nos rodeaba, hablando y riendo entre ellos, sin pronunciar una palabra. Algunos iban y venían hacia el baño o su habitación, para cambiar la música y demás. Poca era la interacción con el resto, aunque un rato después de instalarnos ahí, empezamos a servirnos comida y hablar entre nosotras.
          Ya después de haber comido hamburguesas, papas fritas, palitos, nachos, fuimos socializando un poco a la par que perdíamos la vergüenza, pero sin movernos de nuestros lugares asignados. En un momento sólo quedaba un par de personas sentadas a la mesa; varios estaban dentro de su habitación y otros sentados o parados en el pasto, charlando.
          No estoy segura de cómo fue que pasó. Estaba sentada comiendo unas papas, y en un abrir y cerrar de ojos estaba con él, a solas en la cocina mientras todos los demás se fueron a su pieza y cerraron la puerta detrás suyo. "Para nada planeado" pensé sarcásticamente. Nos quedamos parados en el medio del ambiente por unos largos segundos hasta que nos sentamos en el suelo, con la pared como respaldo, uno al lado del otro.
          Sabía muy bien lo que estaba por pasar. La incógnita era el cómo. ¿Cómo va a ser? ¿Así, sentados acá? ¿Debería acercarme yo o esperar que él lo haga? ¿Hará falta decirle algo, o que pase y listo? Me está mirando, me está mirando. No lo puedo mirar. Me da vergüenza mirarlo. Y si lo hago, sus ojos me ponen idiota. No. No puedo desconcentrarme ahora, usá la cabeza, mujer. Bueno, a la cuenta de tres. Es solo girar la cabeza y mirar esos grandes, palpitantes y verdes ojos. Uno... dos... tres, dale! Uh, alguien está en la ventana. Necesito privacidad absoluta, sino no puedo. Ahí se fue... pero vino alguien más.
          Mi mirada iba del piso a la ventana, de la ventana al piso. A veces lo miraba de reojo y sonreía como si estuviera diciendo "Esperame que doy una vuelta más y estoy", que resultaba en cuatro, dieciséis, veintitrés; tantas vueltas que perdía la cuenta.
          Me animé a mirarlo, por fin. Apoyé el lado izquierdo de mi cabeza sobre la pared, y él hizo lo mismo con su lado derecho. No recuerdo ni una sola palabra dicha, si es que hubo alguna. Nos quedamos mirándonos por un rato, y aquel exacto instante fue en el que pasó. Tenía aquel par de esferas observándome centímetro a centímetro, fue casi inevitable. 
          Aquel día, fue cuando me enamoré por primera vez de sus ojos. Y es el día de hoy, exactamente un año después, que ese sentimiento no ha cambiado en el más mínimo detalle. Es raro mencionarlo; enamorarse de sus ojos antes que de él en sí no es lo más usual, según creo, pero así fue.
          Comenzaba a hacer efecto en mí, su mirada. Tenía que hacer algo para distraerme un poco de ella. Guiñé un ojo. Así vería solo la mitad, aunque no fuera mucha la diferencia. Alterné el guiño, ahora con el otro ojo. Lo repetí varias veces. Él me imitaba, por alguna razón. 
          Esas fueron las actividades que hicimos durante media hora. Mirar a la ventana y asegurarme que no había nadie, o en su defecto saludar a quien sea que estuviera ahí parado, sonreír de vez en cuando y guiñarnos los ojos. Guiñarnos los ojos. Repetimos los guiños incontables veces hasta que una de aquellas veces noté algo. Nos estábamos acercando. Más bien él se acercaba, y yo empecé a desesperarme por dentro. ¿Qué hago? ¿Cómo se hacía? ¿Ya me olvidé? Hace tanto que no lo hago, es posible. Cada vez está más cerca. Ya nos tocamos las narices. No hay más tiempo para pensar. Que sea lo que tenga que ser.
          Fue un movimiento bastante brusco. No lo culpo. Apenas unos segundos antes que pasara, dejamos los guiños y nos miramos fijamente, sin pestañear. Aprovechó aquel instante y se inclinó hacia mis labios, presionándolos con cierta fuerza. Se sintió como una embestida, más bien. Al tener mi cuerpo apoyado en la pared, no tenía respaldo alguno, y directamente me empujó hacia atrás. Acostarme en el suelo sería demasiado, y empujarlo hacia adelante para acomodarme bien contra la pared no sonaba muy educado. Entonces, con el hombro izquierdo presionado contra la pared, pude sostenerme en el aire. Básicamente estuve haciendo abdominales durante todo el tiempo. Para disminuir la fuerza que hacía, intenté sostenerme de su cabeza con una mano, aunque no produjo mucha diferencia.
          Luego vino el verdadero beso. Por fin, después de meses de espera, estaba pasando. Nuestros labios hablaban sin pronunciar palabra alguna, volcando en él todo lo que callamos durante mucho tiempo. Movimientos suaves y lentos producían, demorándolo lo más posible...
          Estaba paralizada. No podía reparar en lo que acababa de pasar. Él me había besado, y yo a él. ¿Cómo me sentía al respecto? No tengo idea. Estaba sumamente sumergida en mis pensamientos confusos, nada claros, en la nada misma, cuando volví a la realidad. 
          Él seguía a mi izquierda; ambos nuevamente apoyados contra la pared. Mirábamos hacia la ventana. De repente el me acarició el pelo, y comenzó a darme pequeños besos sobre mi cabeza. En ese momento me dije "Tengo que tratar de demostrar algo de afecto", entonces incliné mi cabeza a la izquierda y la apoyé sobre su hombro derecho. Creo tuve la intención de abrazarlo, pero no recuerdo si pude lograrlo. 
          Permanecimos de esa manera por varios minutos, cuando él me susurró "Te quiero". Ya lo sabía, pero escuchar esas palabras pronunciadas por su voz generaban una infinita felicidad en mí. En un tono inaudible gesticulé un "Yo más" que nunca llegó a sus oídos. 
          
• • 
          Cuando me preguntan cuál es mi recuerdo más feliz, esto es lo que pienso. Yo solo les contesto "Mis 15" o "Mi viaje a Madryn".
          Daría cosas que nunca habría imaginado por volver a vivir aquel exacto momento. Supongo que lo extraño mucho. Extraño lo que eramos. Seguro conocen la frase "No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". No estoy de acuerdo. En absoluto. Yo siempre supe lo que tenía, sabía lo que él era para mí. Mi problema fue la demostración. No suelo demostrar afecto, pero cuando más quiero, más imposible me es. No sé cómo hacerlo. Sólo agradezco haber podido decirle que lo amaba..., aunque no puedo decirle que todavía lo hago.
           

jueves, 1 de marzo de 2012

Desafío 50 Libros

  • Las Crónicas de Narnia: El León, la Bruja y el Ropero ~ C. S. Lewis
  • The Chronicles of Narnia: Prince Caspian  ~ C. S. Lewis
  • Las Crónicas de Narnia: El explorador del Amanecer  ~ C. S. Lewis 
  • Las Crónicas de Narnia: La Silla de Plata  ~ C. S. Lewis
  • Las Crónicas de Narnia: El Caballo y su Muchacho  ~ C. S. Lewis
  • Las Crónicas de Narnia: El Sobrino del Mago  ~ C. S. Lewis
  • Las Crónicas de Narnia: La Última Batalla  ~ C. S. Lewis
  • Nunca me abandones ~ Kazuo Ishiguro
  • The Hunger Games ~ Suzanne Collins
  • The Hunger Games: Catching Fire ~ Suzanne Collins
  • El Túnel ~ Ernesto Sabato
  • The Hunger Games: Mockingjay ~ Suzanne Collins 
  • La Dama del Perrito y otros cuentos ~ Antón Chéjov
  • Palomas son tus ojos ~ Eduardo Dayan
  • The perks of being a wallflower ~ Stephen Chbosky
  • Asesinato en el Orient Express ~ Agatha Christie
  • Carrie ~ Stephen King
  • Harry Potter y la piedra filosofal ~ J.K. Rowling
  • El Secreto ~ Rhonda Byrne
  • Harry Potter and the chamber of secrets ~ J.K. Rowling
  • Canción de Hielo y Fuego: Juego de Tronos ~ George R.R. Martin
  • Relatos de un náufrago ~ Gabriel García Marquez
  • Todo oscuro, sin estrellas ~ Stephen King
  • Bestiario ~ Julio Cortázar
  • A Series of Unfortunate Events: The Bad Beginning ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Reptile Room ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Wide Window ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Miserable Mill ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Austere Academy ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Ersatz Elevator ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Vile Village ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Hostile Hospital ~ Lemony Snicket
  • A Series of Unfortunate Events: The Carnivorous Carnival ~ Lemony Snicket

CERRADO. 33/50 LIBROS. 

martes, 21 de febrero de 2012

Hola, sexy. Felices 66 ♥

Always
Se me cruzó la idea de escribir un texto laaaargo y emotivo, pero caí en la cuenta que iba a ponerme muy cursi y melosa; cosa que no tengo ganas realmente. 
Dicen que una imagen dice más que mil palabras, let's see if it's true...


Definitivamente, esto me dice 1001 palabras, sí que sí.
Y algunas serían: Sí, te extraño horrores. Extraño tu voz, tu risa, tu sonrisa, tus ojos, tus abrazos, tus besos y tu respiración cerca de la mía. Fuck distance.

viernes, 17 de febrero de 2012

Eran letras flotando. Se iban moviendo de un lado a otro, dando vueltas y chocándose entre ellas. De a poco unas se enganchaban a otras, formando grupitos en toda la vista que tenía al alcance. Estos grupos se unían a otros, y otros, hasta que se formaban palabras. Las palabras se desplazaban por adelante y atrás, arriba y abajo, buscando su lugar perfecto. De repente, predominó la quietud. Empezó a crecer la intensidad, el color y el significado en esas palabras, dejando una frase perfectamente legible. 
No sé cuál fue realmente su origen, si existe alguno. Tal vez un recuerdo perdido en mi mente o algo inspirado en algo que ya había escuchado antes. Sólo recuerdo la imagen de un colectivo lleno de gente, pero no había ningún tipo de ruido de los que se pueden expectar; apenas una nota lejana y monótona que variaba en volumen de vez en cuando. Y ahí estaba. La frase flotaba en medio de aquella escena, muy tiesa. 
Mi punto de vista era, irónicamente, desde uno de los asientos. Entonces la leí. Una y otra vez, hasta que las palabras quedaran adheridas a mi memoria. Ya lo tenía, la estaba memorizando, ¡si eran solo tres líneas! Cuando lo estaba por lograr, empezaron a hacerse borrosas, inesperadamente. Al principio entré en pánico, pero después me calmé. Leí por última vez la frase antes que se desvaneciera por completo, y retuve las palabras claves. Ya está, las recordaba perfectamente. Ahora, era cuestión de tiempo. Estaba lista. Entonces, abrí los ojos.
Me levanté rápidamente sin perder ni un segundo. Bajé de la cama, en busca de lápiz y papel. Tenía las palabras claves en mi cabeza, ahora debía unirlas con artículos y preposiciones para volver a la original. Conseguí los materiales, y empecé a escribir. Ya tenía la primera línea, genial. La tercera daba vueltas en mi cabeza, pero todavía necesitaba la segunda para plasmarla en el papel. ¿Cómo era la segunda? Era algo con eso, sí, pero esa palabra no estaba, no. Casi la estaba olvidando, y ahí la encontré, escondida en un rincón. 
Tenía la frase completa en mis manos. Después de releerla unas veces, le encontré un sentido maravilloso. Tal vez no todos la vean como yo lo hago, pero a mis ojos, me encanta tal como es. Y no le cambiaría ni una sola palabra. 
·~·


Yo puedo decirle a todo el mundo que no tiene asientos.
Pero es cuando les digo que no tienen asientos,
que se pueden ver sentados.

martes, 14 de febrero de 2012

Happy day to myself.

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Saben por qué lo publiqué un día antes? Porque puedo.


14 de febrero. Día de los enamorados. Más acertado sería Día del consumismo, materialismo, en el que gran porcentaje de la sociedad se pone depresiva, o en pedo, o de piernas abiertas. Llamalo como quieras, pero siempre va a ser igual. 
Que le compro esto, que le compro lo otro, que qué le compro, que quiero ser original; la mayoría de las veces terminás dándole un par de chocolates boludos y que se arregle, un peluche tierno o el típico ramo de flores. Ahora, dependiendo de la mina, podés tener diferentes reacciones. Por ejemplo:

La acomplejada con ira: 
"¿Chocolate? ¿CHOCOLATE? ¡¿No ves todo el esfuerzo que estoy poniendo en seguir la dieta, ir al gimnasio, y GRACIAS si bajo dos kilos, y vos venís acá con chocolate?! Hijo de puta! Me querés engordar, yo lo sabía, por eso estoy como estoy! *Se agarra el rollo y lo enseña* ESTO es tu culpa! La puta que te parió, siempre cagás TODO!"

Y claro, la culpa es tuya, imaginate! Cómo mierda vas a pensar en ella y darle un regalo? NO, eso no se hace, claramente (Yo que vos, la próxima le regalo un tiro en la concha).

La acomplejada sensible: 
"Ah... gracias, amor, qué lindo regalito, pero... no, no puedo comerme esto... La culpa me carcomería. Ya me estuve fijando, cada día estoy peor, la balanza aumenta sin parar y ya no puedo más... *Surgen las primeras lágrimas* Ya ni entiendo por qué seguís conmigo, sos la mejor persona que conocí, te merecés a alguien mejor."

Qué mierda acaba de pasar? Las parejas de este espécimen suelen fijarse en la belleza interior; por parte de ellos no hace falta aclarar nada. Y a vos, flaca, disfrutalo mientras puedas, sino va a terminar dejándote por estas escenas pelotudas, punto.

La desagradecida: 
"Mmm chocolates. Sólo eso? jejeje Podrías habértela jugado un poco más, no? Llevamos 3 años juntos, no 3 meses, lindo. Pero dejá, dejá. Está bien, algo es algo. Tal vez la próxima bajo un poco mis estándares, no te preocupes."

A estas hay que matarlas. Encima son las que no te dan una mierda, pero si no les das lo suficiente se ofenden. Me parece que Material girl está siguiente en mi lista de asesina...*tos* de reproducción! :D

La demasiado agradecida: 
"Ay, gordo, no te tuviste que haber gastado en esto, no hacía falta! Con pasar el día con vos me sobraba! En serio, no preferís dárselo a tu sobrinita? Mirá, ya la vi fichándolo, le encanta el osito!"

Acá tenemos varias alternativas.
Versión 1: La piba es sincera y humilde de verdad, y no le interesan los regalos, sólo la felicidad ajena.
Versión 2: Te parece que la mina todavía tiene 6 años? Algo demasiado infantil, o no? Lo aborrece y quiere encajárselo a quien sea cuanto antes.
Versión 3: Finge humildad para que le insistas en que acepte tu regalo, así se siente importante y finalmente te lo acepta. Ahora, si alguien se lo toca se queda sin dedos.

Tará! Fin de los ejemplos.
Aclaración: No todos los ejemplos previos suceden realmente, sino que son el fruto de la imaginación de Bianca :D (Mentira, lo pensamos pero no lo decimos)

En fin, unas palabras sabias para terminar. 
Déjense de joder, esto es nada más ni menos que puro comercio para los floristas, los de los locales con boludeces chorreando rosa y corazones, y demás. Si tenés la suerte de tenerlo, el amor se celebra todos los días. 
Es difícil estar pendiente de esto, puede ser, pero lo triste es que más pendiente vas a estar cuando lo hayas perdido. As I am. Yo me voy a tener que conformar con el "Buenas, todo bien?" de una pantalla, o ni siquiera eso. Y no me quejo, es más, eso me haría muy feliz.

 Moraleja, aprovechá y no te dejes estar.
Atte: Una boluda que hizo todo lo contrario.

Y ahora el post se puso sentimental (?) La dejo acá. Adiós.

(—Bianca, con quién mierda estás hablando?
—Con la gente que lee el blog, obvio.
—Pero si nadie lee el blog, querida.
—... Tenés razón. Bueno, con el yo del futuro entonces.
—Mmm bien pensado. Y yo quién soy?
—Vos sos Robertita, mi consciencia, por supuesto.
—Y quiénes son ellos?
—Charmander y Aslan, quién más!
—Muy bien! Creo que es hora de dormir…
—Iupi! Contame un cuento!
—A ver, a ver. Dos chicos, una castaña y un rubio, vivían en su mundo perfecto, sin nada que los moleste, y siempre sonreían, hacían cosas juntos y eran feli…
—Zzzzzz)

Every fucking night.

martes, 31 de enero de 2012

And I wanna be there when you're coming down
And I wanna be there when you hit the ground

So don't go away
Say what you say
Say that you'll stay
Forever and a day
In the time of my life
Cause I need more time; yes I need more time
Just to make things right

jueves, 26 de enero de 2012

Tal vez no lo diga.
Tal vez no lo demuestre.
Tal vez no lo presuma.
Tal vez no lo revele.
Tal vez no lo finja.
Tal vez no lo destaque.
Tal vez sólo lo escriba 
escondiéndome del papel 
a través de la tinta
Pero lo siento.



Distance... is just a number.


The question is:
What would you give up to clear it of the equation?


"Everything" whispered the heart.

sábado, 21 de enero de 2012

El Sueño I

     Volvió a suceder, como todos los días. Suspiré, empecé a cerrar todas las ventanas y corté la música. Apagué todo y baje las escaleras hacia mi habitación. Ya estaban todas las luces apagadas y solo se escuchaban algunos chirridos, maullidos, ronquidos, y demás sonidos que delatan el caer de la noche. Con desgano recorrí la pieza hacia la ventana para abrirla de par en par, dejando correr el aire pesado de fines de primavera y ver un cielo despejado pintado de estrellas. Ahí estaba ella, sobre las Tres Marías. Le dediqué una sonrisa como cada noche y me dirigí a la cama. 
     Una vez más, las sábanas producían esa pegajosa incomodidad al mezclarse con las altas temperaturas y dificultaban la simple tarea de conciliar el sueño. Ni la más confortable posición me ayudaba a cumplirla en lo más mínimo. Pasada una media hora, cerré los ojos por enésima vez  tratando de no pensar en el calor y me propuse dormir decididamente. La noche ya se encontraba taciturna, lo que fue de gran ayuda. 
     Con mis oídos ya acostumbrados al silencio, fue algo bastante brusco escuchar aquél ruido repentino. Como un choque de autos lejano. También se podían distinguir unos murmullos, pero éstos parecían ser más próximos. Abandonando toda esperanza de poder tener descanso alguno, abrí los ojos y me aventuré a descubrir la fuente del ruido desconocido.
     Raramente la oscuridad había desaparecido, siendo reemplazada por una luz tenue y agradable a la vista. La superficie ya no era blanda y calurosa como la del colchón, sino dura y mojada como la tierra salpicada por el rocío de la mañana. Estaba en un basurero de autos. Mi teoría del origen del ruido era bastante acertada, por cierto. Y no estaba sola. Los murmullos provenían de todas aquellas voces desconocidas que me rodeaban. Eran personas de todo tipo; hombres y mujeres, jóvenes y adultos, tímidos y extrovertidos. Lentamente me levanté del suelo y sacudí mis ropas impregnadas de suciedad. Observando detenidamente la escena, fui hacia quien tenía un aire de líder en busca de explicaciones. 
—Estoy igual de informado que vos, ninguno acá se acuerda de cómo llegó y nadie parece estar familiarizado con este lugar. ¿Qué hay de vos?— dijo con cierto tono de desconfianzaSos una de las útlimas en despertarse, parece que sos de sueño pesado— agregó con una sonrisa.
—Exactamente lo mismo. Estaba tratando de dormir cuando de repente escuché un ruido que me llamó la atención, entonces de la nada aparecí acá. No conozco a nadie. ¿Son alguna especie de sobrevivientes? 
—¿Qué? No, nada que ver. Nadie conoce a nadie, tranquila. Con respecto al ruido, una pila de autos en desequilibrio se cayó hace unos minutos, si necesitabas saciar tu intriga.
     A eso le siguieron varios apretones de manos, nuevas caras y personalidades. Gracias a la nueva información que fui adquiriendo, supe que el que creí era el líder se llamaba Narciso, un joven de no más de veinticinco años, muy activo y optimista. Casi no había nenes, sólo una nena callada y con aspecto soñador; su nombre era Oriana y nos hicimos muy buenas amigas.  Ancianos no había ninguno, el mayor del grupo tenía cerca de cuarenta años, lo que no considero viejo, pero era joven de espíritu y me contó que era un artista especializado en esculturas de hielo. En cuanto al resto, no era nada que llamara mi atención; una adolescente caprichosa, unos mellizos malhumorados, un joven insoportablemente cuadrado de mente, y una mujer melancólica y aislada. 
     Ya casi terminaba de presentarme a todos, cuando noté una figura que no había divisado hasta el momento de espaldas charlando animadamente con Narciso. Esa risa... la había escuchado antes en alguna parte. Inconscientemente me quedé mirándolos fijo por un buen rato, hasta que Narciso advirtió mi mirada y me hizo unas señas con la mano para que fuera hacia allá. Apenas nos separaban unos metros y, en el exacto instante en el que él movió sus manos, su compañero dio media vuelta para averiguar de quién se trataba. 
     Era él. Era su risa, ya lo sospechaba.  Sólo hizo falta ver su rostro para dibujar una sonrisa en el mío. Apresuré el paso e irradiando felicidad corrí a su encuentro. Los rayos del Sol se reflejaban perfectamente en sus ojos verdes como el más claro de los mares, y a su vez éstos lo hacían en los míos. Lo saludé con un beso en la mejilla y me quedé callada, expectante.
—¡Bianca! ¿Cómo va?—dijo Ignacio, más bien Nacho.



jueves, 19 de enero de 2012

Nosotros somos como Narnia y nuestro mundo.
Siendo yo nuestro mundo y esa persona Narnia.
Cuando estoy con ella,  sucede la magia.
Cuando estoy con ella, estoy abierta a las aventuras más desconocidas.
Cuando estoy con ella, siento que nunca querría dejarla.
Cuando estoy con ella, vivo los recuerdos más felices que tengo.
Y cuando no estoy con ella, solo pienso en volver a verla algún día.


Así serán nuestros encuentros desde ahora; nada frecuentes,
Inesperados, pero justamente eso es lo que los va a hacer más importantes.
Valoraremos cada uno de ellos y los disfrutaremos. 
Como si no hubiera un siguiente viaje de ida
Tristemente, el tiempo sigue pasando sin nada que pueda evitarlo.
Entonces crecemos, nos volvemos mayores.
Nuestros reencuentros se agotan, y cada uno vive paralelamente del otro;
Con vagos recuerdos de aquellos viejos tiempos aventureros.


Dudo que pensemos igual con respecto a esto, pero para mí
Esa persona es mi Narnia.
Y siempre lo será ~

miércoles, 4 de enero de 2012

Thoughts (mp3)      
You know, these last weeks I've been going to bed pretty late; I stayed awake watching TV, reading or just talking with my siblings until I got sleepy, and then... I just slept. It wasn't difficult at all; I closed my eyes and in less than a minute I was swimming in my dreams. But yesterday... yesterday was different.
     Obviously, as a consequence of going to bed too late, I also woke up late. So I decided that I wanted, at least for one day, to have the imponderable joy of watching the morning light and hear the birds singing and that stuff. To do this, I should fall asleep early, right? So that was exactly what I did.
     At about 12am I turned off the computer, put on my pajamas and turned off every light. So there I was, with my head lying on the pillow watching the ceiling and thinking... `Well, it's been a long time since I last imagined something to get sleepy... What did I use to think of?´
     And yeah, everything came to my mind in a second, like a movie full of pictures, memories and thoughts being played really fast. It was a melancholic second. After that, it came the awkward moment when you realise `I'm forgetting him´ and you ask yourself `Do I really want to? Why should I forget something that once made me happy?´ YOU SHOULDN'T. That's the answer. Let that happiness flow through your entire body and enjoy it.
     You knew it wouldn't last forever, but SMILE, smile because you had the chance to live it. Yeah, maybe he isn't your last thought at the end of the day any more, maybe you won't feel his lips any more, maybe you won't see him, hear him or laught with him any more, but hey! He made you the happiest girl that you've ever been and hardly someone will beat that.
     So be grateful to him, a lot, because he taught you the real meaning of happiness, and if it wasn't for him you still would be a sad and lonely person.
...

     Anyway, I ended waking up at 12pm as usual. Tomorrow I will try again.