martes, 21 de febrero de 2012

Hola, sexy. Felices 66 ♥

Always
Se me cruzó la idea de escribir un texto laaaargo y emotivo, pero caí en la cuenta que iba a ponerme muy cursi y melosa; cosa que no tengo ganas realmente. 
Dicen que una imagen dice más que mil palabras, let's see if it's true...


Definitivamente, esto me dice 1001 palabras, sí que sí.
Y algunas serían: Sí, te extraño horrores. Extraño tu voz, tu risa, tu sonrisa, tus ojos, tus abrazos, tus besos y tu respiración cerca de la mía. Fuck distance.

viernes, 17 de febrero de 2012

Eran letras flotando. Se iban moviendo de un lado a otro, dando vueltas y chocándose entre ellas. De a poco unas se enganchaban a otras, formando grupitos en toda la vista que tenía al alcance. Estos grupos se unían a otros, y otros, hasta que se formaban palabras. Las palabras se desplazaban por adelante y atrás, arriba y abajo, buscando su lugar perfecto. De repente, predominó la quietud. Empezó a crecer la intensidad, el color y el significado en esas palabras, dejando una frase perfectamente legible. 
No sé cuál fue realmente su origen, si existe alguno. Tal vez un recuerdo perdido en mi mente o algo inspirado en algo que ya había escuchado antes. Sólo recuerdo la imagen de un colectivo lleno de gente, pero no había ningún tipo de ruido de los que se pueden expectar; apenas una nota lejana y monótona que variaba en volumen de vez en cuando. Y ahí estaba. La frase flotaba en medio de aquella escena, muy tiesa. 
Mi punto de vista era, irónicamente, desde uno de los asientos. Entonces la leí. Una y otra vez, hasta que las palabras quedaran adheridas a mi memoria. Ya lo tenía, la estaba memorizando, ¡si eran solo tres líneas! Cuando lo estaba por lograr, empezaron a hacerse borrosas, inesperadamente. Al principio entré en pánico, pero después me calmé. Leí por última vez la frase antes que se desvaneciera por completo, y retuve las palabras claves. Ya está, las recordaba perfectamente. Ahora, era cuestión de tiempo. Estaba lista. Entonces, abrí los ojos.
Me levanté rápidamente sin perder ni un segundo. Bajé de la cama, en busca de lápiz y papel. Tenía las palabras claves en mi cabeza, ahora debía unirlas con artículos y preposiciones para volver a la original. Conseguí los materiales, y empecé a escribir. Ya tenía la primera línea, genial. La tercera daba vueltas en mi cabeza, pero todavía necesitaba la segunda para plasmarla en el papel. ¿Cómo era la segunda? Era algo con eso, sí, pero esa palabra no estaba, no. Casi la estaba olvidando, y ahí la encontré, escondida en un rincón. 
Tenía la frase completa en mis manos. Después de releerla unas veces, le encontré un sentido maravilloso. Tal vez no todos la vean como yo lo hago, pero a mis ojos, me encanta tal como es. Y no le cambiaría ni una sola palabra. 
·~·


Yo puedo decirle a todo el mundo que no tiene asientos.
Pero es cuando les digo que no tienen asientos,
que se pueden ver sentados.

martes, 14 de febrero de 2012

Happy day to myself.

lunes, 13 de febrero de 2012

¿Saben por qué lo publiqué un día antes? Porque puedo.


14 de febrero. Día de los enamorados. Más acertado sería Día del consumismo, materialismo, en el que gran porcentaje de la sociedad se pone depresiva, o en pedo, o de piernas abiertas. Llamalo como quieras, pero siempre va a ser igual. 
Que le compro esto, que le compro lo otro, que qué le compro, que quiero ser original; la mayoría de las veces terminás dándole un par de chocolates boludos y que se arregle, un peluche tierno o el típico ramo de flores. Ahora, dependiendo de la mina, podés tener diferentes reacciones. Por ejemplo:

La acomplejada con ira: 
"¿Chocolate? ¿CHOCOLATE? ¡¿No ves todo el esfuerzo que estoy poniendo en seguir la dieta, ir al gimnasio, y GRACIAS si bajo dos kilos, y vos venís acá con chocolate?! Hijo de puta! Me querés engordar, yo lo sabía, por eso estoy como estoy! *Se agarra el rollo y lo enseña* ESTO es tu culpa! La puta que te parió, siempre cagás TODO!"

Y claro, la culpa es tuya, imaginate! Cómo mierda vas a pensar en ella y darle un regalo? NO, eso no se hace, claramente (Yo que vos, la próxima le regalo un tiro en la concha).

La acomplejada sensible: 
"Ah... gracias, amor, qué lindo regalito, pero... no, no puedo comerme esto... La culpa me carcomería. Ya me estuve fijando, cada día estoy peor, la balanza aumenta sin parar y ya no puedo más... *Surgen las primeras lágrimas* Ya ni entiendo por qué seguís conmigo, sos la mejor persona que conocí, te merecés a alguien mejor."

Qué mierda acaba de pasar? Las parejas de este espécimen suelen fijarse en la belleza interior; por parte de ellos no hace falta aclarar nada. Y a vos, flaca, disfrutalo mientras puedas, sino va a terminar dejándote por estas escenas pelotudas, punto.

La desagradecida: 
"Mmm chocolates. Sólo eso? jejeje Podrías habértela jugado un poco más, no? Llevamos 3 años juntos, no 3 meses, lindo. Pero dejá, dejá. Está bien, algo es algo. Tal vez la próxima bajo un poco mis estándares, no te preocupes."

A estas hay que matarlas. Encima son las que no te dan una mierda, pero si no les das lo suficiente se ofenden. Me parece que Material girl está siguiente en mi lista de asesina...*tos* de reproducción! :D

La demasiado agradecida: 
"Ay, gordo, no te tuviste que haber gastado en esto, no hacía falta! Con pasar el día con vos me sobraba! En serio, no preferís dárselo a tu sobrinita? Mirá, ya la vi fichándolo, le encanta el osito!"

Acá tenemos varias alternativas.
Versión 1: La piba es sincera y humilde de verdad, y no le interesan los regalos, sólo la felicidad ajena.
Versión 2: Te parece que la mina todavía tiene 6 años? Algo demasiado infantil, o no? Lo aborrece y quiere encajárselo a quien sea cuanto antes.
Versión 3: Finge humildad para que le insistas en que acepte tu regalo, así se siente importante y finalmente te lo acepta. Ahora, si alguien se lo toca se queda sin dedos.

Tará! Fin de los ejemplos.
Aclaración: No todos los ejemplos previos suceden realmente, sino que son el fruto de la imaginación de Bianca :D (Mentira, lo pensamos pero no lo decimos)

En fin, unas palabras sabias para terminar. 
Déjense de joder, esto es nada más ni menos que puro comercio para los floristas, los de los locales con boludeces chorreando rosa y corazones, y demás. Si tenés la suerte de tenerlo, el amor se celebra todos los días. 
Es difícil estar pendiente de esto, puede ser, pero lo triste es que más pendiente vas a estar cuando lo hayas perdido. As I am. Yo me voy a tener que conformar con el "Buenas, todo bien?" de una pantalla, o ni siquiera eso. Y no me quejo, es más, eso me haría muy feliz.

 Moraleja, aprovechá y no te dejes estar.
Atte: Una boluda que hizo todo lo contrario.

Y ahora el post se puso sentimental (?) La dejo acá. Adiós.

(—Bianca, con quién mierda estás hablando?
—Con la gente que lee el blog, obvio.
—Pero si nadie lee el blog, querida.
—... Tenés razón. Bueno, con el yo del futuro entonces.
—Mmm bien pensado. Y yo quién soy?
—Vos sos Robertita, mi consciencia, por supuesto.
—Y quiénes son ellos?
—Charmander y Aslan, quién más!
—Muy bien! Creo que es hora de dormir…
—Iupi! Contame un cuento!
—A ver, a ver. Dos chicos, una castaña y un rubio, vivían en su mundo perfecto, sin nada que los moleste, y siempre sonreían, hacían cosas juntos y eran feli…
—Zzzzzz)

Every fucking night.

martes, 31 de enero de 2012

And I wanna be there when you're coming down
And I wanna be there when you hit the ground

So don't go away
Say what you say
Say that you'll stay
Forever and a day
In the time of my life
Cause I need more time; yes I need more time
Just to make things right

jueves, 26 de enero de 2012

Tal vez no lo diga.
Tal vez no lo demuestre.
Tal vez no lo presuma.
Tal vez no lo revele.
Tal vez no lo finja.
Tal vez no lo destaque.
Tal vez sólo lo escriba 
escondiéndome del papel 
a través de la tinta
Pero lo siento.



Distance... is just a number.


The question is:
What would you give up to clear it of the equation?


"Everything" whispered the heart.

sábado, 21 de enero de 2012

El Sueño I

     Volvió a suceder, como todos los días. Suspiré, empecé a cerrar todas las ventanas y corté la música. Apagué todo y baje las escaleras hacia mi habitación. Ya estaban todas las luces apagadas y solo se escuchaban algunos chirridos, maullidos, ronquidos, y demás sonidos que delatan el caer de la noche. Con desgano recorrí la pieza hacia la ventana para abrirla de par en par, dejando correr el aire pesado de fines de primavera y ver un cielo despejado pintado de estrellas. Ahí estaba ella, sobre las Tres Marías. Le dediqué una sonrisa como cada noche y me dirigí a la cama. 
     Una vez más, las sábanas producían esa pegajosa incomodidad al mezclarse con las altas temperaturas y dificultaban la simple tarea de conciliar el sueño. Ni la más confortable posición me ayudaba a cumplirla en lo más mínimo. Pasada una media hora, cerré los ojos por enésima vez  tratando de no pensar en el calor y me propuse dormir decididamente. La noche ya se encontraba taciturna, lo que fue de gran ayuda. 
     Con mis oídos ya acostumbrados al silencio, fue algo bastante brusco escuchar aquél ruido repentino. Como un choque de autos lejano. También se podían distinguir unos murmullos, pero éstos parecían ser más próximos. Abandonando toda esperanza de poder tener descanso alguno, abrí los ojos y me aventuré a descubrir la fuente del ruido desconocido.
     Raramente la oscuridad había desaparecido, siendo reemplazada por una luz tenue y agradable a la vista. La superficie ya no era blanda y calurosa como la del colchón, sino dura y mojada como la tierra salpicada por el rocío de la mañana. Estaba en un basurero de autos. Mi teoría del origen del ruido era bastante acertada, por cierto. Y no estaba sola. Los murmullos provenían de todas aquellas voces desconocidas que me rodeaban. Eran personas de todo tipo; hombres y mujeres, jóvenes y adultos, tímidos y extrovertidos. Lentamente me levanté del suelo y sacudí mis ropas impregnadas de suciedad. Observando detenidamente la escena, fui hacia quien tenía un aire de líder en busca de explicaciones. 
—Estoy igual de informado que vos, ninguno acá se acuerda de cómo llegó y nadie parece estar familiarizado con este lugar. ¿Qué hay de vos?— dijo con cierto tono de desconfianzaSos una de las útlimas en despertarse, parece que sos de sueño pesado— agregó con una sonrisa.
—Exactamente lo mismo. Estaba tratando de dormir cuando de repente escuché un ruido que me llamó la atención, entonces de la nada aparecí acá. No conozco a nadie. ¿Son alguna especie de sobrevivientes? 
—¿Qué? No, nada que ver. Nadie conoce a nadie, tranquila. Con respecto al ruido, una pila de autos en desequilibrio se cayó hace unos minutos, si necesitabas saciar tu intriga.
     A eso le siguieron varios apretones de manos, nuevas caras y personalidades. Gracias a la nueva información que fui adquiriendo, supe que el que creí era el líder se llamaba Narciso, un joven de no más de veinticinco años, muy activo y optimista. Casi no había nenes, sólo una nena callada y con aspecto soñador; su nombre era Oriana y nos hicimos muy buenas amigas.  Ancianos no había ninguno, el mayor del grupo tenía cerca de cuarenta años, lo que no considero viejo, pero era joven de espíritu y me contó que era un artista especializado en esculturas de hielo. En cuanto al resto, no era nada que llamara mi atención; una adolescente caprichosa, unos mellizos malhumorados, un joven insoportablemente cuadrado de mente, y una mujer melancólica y aislada. 
     Ya casi terminaba de presentarme a todos, cuando noté una figura que no había divisado hasta el momento de espaldas charlando animadamente con Narciso. Esa risa... la había escuchado antes en alguna parte. Inconscientemente me quedé mirándolos fijo por un buen rato, hasta que Narciso advirtió mi mirada y me hizo unas señas con la mano para que fuera hacia allá. Apenas nos separaban unos metros y, en el exacto instante en el que él movió sus manos, su compañero dio media vuelta para averiguar de quién se trataba. 
     Era él. Era su risa, ya lo sospechaba.  Sólo hizo falta ver su rostro para dibujar una sonrisa en el mío. Apresuré el paso e irradiando felicidad corrí a su encuentro. Los rayos del Sol se reflejaban perfectamente en sus ojos verdes como el más claro de los mares, y a su vez éstos lo hacían en los míos. Lo saludé con un beso en la mejilla y me quedé callada, expectante.
—¡Bianca! ¿Cómo va?—dijo Ignacio, más bien Nacho.



jueves, 19 de enero de 2012

Nosotros somos como Narnia y nuestro mundo.
Siendo yo nuestro mundo y esa persona Narnia.
Cuando estoy con ella,  sucede la magia.
Cuando estoy con ella, estoy abierta a las aventuras más desconocidas.
Cuando estoy con ella, siento que nunca querría dejarla.
Cuando estoy con ella, vivo los recuerdos más felices que tengo.
Y cuando no estoy con ella, solo pienso en volver a verla algún día.


Así serán nuestros encuentros desde ahora; nada frecuentes,
Inesperados, pero justamente eso es lo que los va a hacer más importantes.
Valoraremos cada uno de ellos y los disfrutaremos. 
Como si no hubiera un siguiente viaje de ida
Tristemente, el tiempo sigue pasando sin nada que pueda evitarlo.
Entonces crecemos, nos volvemos mayores.
Nuestros reencuentros se agotan, y cada uno vive paralelamente del otro;
Con vagos recuerdos de aquellos viejos tiempos aventureros.


Dudo que pensemos igual con respecto a esto, pero para mí
Esa persona es mi Narnia.
Y siempre lo será ~