martes, 29 de noviembre de 2011

19 years later

Estábamos desenvolviendo los regalos de Freddie, y Angie acaba de ponerle el jersey que le envió mamá, con la F bordada en el centro del pecho. Yo creo que es muy parecido a ti, ya que no le falta ninguna oreja. Me recuerda mucho a aquella Navidad que vestía un jersey igual, solo diferente en el tamaño, claro. ¿Lo recuerdas, Gred?

Parece haber sido ayer que transfiguraste aquel oso de peluche en una araña cuando Ron rompió tu escoba de juguete, mientras yo atestiguaba la escena a carcajadas a tu lado. O cuando tratamos de hacerle jurar un Juramento Inquebrantable pero papá nos atrapó justo a tiempo. Sin embargo, no hay recuerdo más satisfactorio que el del pantano portátil, nuestra más grande hazaña en Hogwarts, después de nuestra legendaria escapada en escoba hacia un futuro exitoso. No sabría decir qué fue lo más gracioso; Umbridge y su cara de sapo con ojos saltones explotando de rabia, o Peeves emocionado por hacerle la vida imposible. Es increíble cómo, desde los quince años, estábamos decididos a tener nuestra propia tienda de artículos de broma sin importar lo que cueste. Parecía ver mil puertas abriéndose a nuestro paso, una más emocionante que otra, y no teníamos ningún temor de atravesarlas.

No puedo evitar derramar unas lágrimas a medida que un sin fin de imágenes atraviesan mis pensamientos. Desde nuestras primeras palabras, hasta nuestros triunfos ya en la edad adulta, siempre estuvimos el uno para el otro. Cualquiera sea la memoria que se cruce por mi mente, en ningún momento dejamos de apoyarnos.

Acá aparece la parte irónica. Compartíamos amistades tanto como enemistades, gustos, ambiciones, risas y hasta ¿qué crees? ¡Eramos físicamente idénticos! (Lo aclaro ya que tal vez ese detalle te pasó desapercibido). Y luego de tanto tiempo juntos, en ese exacto momento, tus último latidos, tu última risa... Siempre va a permanecer esa pequeña pero importante porción de culpa invadiendo mi alma, aunque sepa que no podía hacer nada para evitarlo. Ignoro cuánto tiempo me llevará superarlo, y no creo que eso ocurra justamente mañana. De todos modos el arrepentimiento de no haber estado ahí, en ese exacto momento cuando más lo necesitabas... nunca se va a ir. Lo voy a cargar hasta mi tumba, sin jactarme. Y la forma en la que tuve que enterarme; viendo tu cadáver tumbado en el piso del Gran Salón, junto con otros que también lucharon hasta la muerte, rodeado de cabezas pelirrojas y de ojos hinchados por las lágrimas.

Aquel 2 de mayo, acariciándote el cabello a la par que observaba la fría sonrisa que formaban tus finos e inmóviles labios, me di cuenta realmente cuán alegre fuiste en vida, y así es como debemos recordarte y como te recordamos. Tu espíritu estaba lleno de entusiasmo y buen humor, que se contagiaba como ningún otro. Tan solo con 20 años, alcanzaste e incluso superaste todo lo que te propusiste, siempre mostrando una sonrisa en el rostro o con un chiste en la punta de la lengua.

Ya sabes lo que opino de Rookwood, pero sé que no desearías que me convirtiera en un asesino. Azkaban ya está haciendo su trabajo y dándole su merecido a ese maldito.

Sabes, hay veces que imagino tu presencia aquí en la casa; tal vez cruzo rápidamente algún espejo de gran tamaño y confundo mi reflejo con tu cuerpo, o escucho mi propia voz como si fuese la tuya. En esos casos, es imposible no esbozar una tímida sonrisa con la mirada perdida, al caer en la cuenta de que era yo mismo aquel que producía ese sonido vibrante y familiar en mis oídos.

Después de tantos años sigue siendo extraño no tenerte aquí, cuando podríamos estar charlando sobre algún nuevo producto, o de cómo mejorar las orejas extensibles para que puedan funcionar inalámbricamente, si tu me entiendes.

Así, mientras juego con Fred y sus nuevos regalos, inconscientemente visualizo una silueta con mi misma forma a su otro lado, tal vez alentándolo a cometer alguna travesura o, por qué no, dándole alguna que otra pastilla vomitiva para evitar ir a lo de tía Muriel. Pero tranquilo, algún día se dará cuenta de lo maravilloso que fue su tío, hasta el último segundo de vida, y quien le dio el nombre.

Te amo, hermano.

3 comentarios:

  1. Primero :D,mucha paja de leerlo todo ahora pero se que es el ultimo capitulo de harry potter

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  2. Jajajajaja que idiota.
    Horrible, pero genial, ya lo dije.

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  3. Oh, es raro no poder poner me gusta a los comentarios.. Tendré que acostumbrarme, supongo.

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